Directorio · Reseña de establecimiento

Insolitam Spa: el Bar Swinger de la Calle 82 que Filtra con el Precio

Jacuzzi, sauna, discoteca y play room en el norte de Bogotá. Es el más caro de la ciudad y no lo disimula — esa tarifa es su puerta.

📍 Chicó Norte, Bogotá  ·  Abre 8:00 p.m.  ·  Espacio para parejas  ·  +18
Fotos  ·  Dirección y horarios  ·  El precio  ·  Qué dicen las reseñas  ·  Preguntas frecuentes

El nombre completo con el que aparece en Google es Insolitam Spa – Bar Swinger Bogotá, y se le encuentra también como Insólitam (con tilde, que es como lo escribe media Bogotá), Insolitam Spa o Insolitam Swinger. Todos apuntan al mismo lugar de la Calle 82.

Es, por precio, el establecimiento swinger convencional más caro de Bogotá, y ese dato no es un detalle de la ficha: es la ficha. Mientras la mayoría de los clubes de la ciudad se mueve entre los $60.000 y los $100.000, el cover de Insolitam arranca en $160.000 por persona. Un club que quiere un perfil determinado de asistente tiene dos maneras de conseguirlo —seleccionar en la puerta o cobrar—, e Insolitam eligió la segunda. Quien paga eso está comprando, además del lugar, quién más está adentro.

Si todavía no tienes claro cómo funciona un espacio así, empieza por qué es un club swinger.

Qué hay adentro

El propio establecimiento se describe en su web como «el bar swinger en Bogotá más exclusivo para parejas, ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad», con instalaciones pensadas para «un ambiente seguro, discreto, moderno, íntimo y muy acogedor». Sobre lo concreto, su lista es esta: discoteca, play room, jacuzzi, sauna, zona de fumadores y aire acondicionado, con rumba crossover. La ficha de Google añade dos etiquetas de servicio: great cocktails y dancing. Un detalle que su propia lista no precisa y que sí importa cuando se compara: el jacuzzi es climatizado.

La distribución responde a una lógica distinta a la de Club SW69, donde el agua es el centro de todo. Aquí el eje es la rumba —hay DJ y hay pista, y las reseñas hablan de salsa, merengue y reguetón— y las zonas húmedas funcionan como complemento de una noche que empieza y termina en la discoteca. Varios visitantes mencionan también shows en vivo hacia la mitad de la noche y la entrega de batas al llegar.

El lugar queda en Chicó Norte, que es el barrio; Chapinero es la localidad. Es una distinción que importa cuando se busca por zona, porque el ambiente del Chicó no tiene nada que ver con el de la Chapinero baja donde están otros establecimientos de la ciudad.

Cómo se ve por dentro

Las descripciones de un lugar así se parecen todas entre sí. Las fotos, no. Estas son del establecimiento tal como es, y explican de una sola mirada por qué las reseñas insisten tanto con el estado de las instalaciones: el mantenimiento es visible.

Zona lounge y discoteca de Insolitam Spa en Bogotá, con sofás, luz violeta y láser sobre la pista
La discoteca es el eje de la noche: pista, láser y sofás alrededor. Las zonas húmedas funcionan como complemento, no al revés.
Jacuzzi de Insolitam Spa Bar Swinger Bogotá, con agua en movimiento e iluminación violeta sobre deck de madera
El jacuzzi, que es climatizado. Conviene la precisión, porque este sitio llegó a atribuirle por error una piscina climatizada: lo que hay es jacuzzi climatizado y sauna, que es otra cosa y es la que corresponde a un bar con zona húmeda, no a un club de piscina.
Play room de Insolitam Spa en Bogotá: colchonetas amplias con iluminación LED perimetral y zona de descanso
El play room, vacío y con las luces prendidas. Es la zona de la que menos se habla y sobre la que más se pregunta.

Fotos del establecimiento, publicadas por el propio Insolitam en sus canales.

El precio, y por qué es el dato más importante de esta ficha

La ficha oficial de Google reporta $160.000 a $200.000 por persona. Antes de juzgar esa cifra hay que saber exactamente qué es —y qué no es—, porque es el punto donde más se equivoca quien compara clubes de memoria.

Primero: esa cifra es el cover, no la noche. Es lo que cuesta entrar, y varía según el evento y la época del año: una fecha especial no cuesta lo mismo que un jueves cualquiera. Tomarla como precio fijo es el primer error. El segundo es la unidad: casi todos los clubes de la ciudad cobran por pareja e Insolitam cobra por persona, así que una entrada para dos arranca alrededor de $320.000. Al reservar, confirmar las dos cosas —cuánto está el cover esa noche y si es por persona o por pareja— evita el 90% de las sorpresas.

Segundo: el consumo es aparte, y pesa más que el cover. Esta es la parte que casi ninguna guía explica y la que de verdad define cuánto cuesta la salida. Como orden de magnitud, en el lugar se mueven tres escalones: alrededor de $160.000 para unas cervezas o un par de cócteles —con alcohol o sin él—; cerca de $400.000 para un consumo básico de mesa, del tipo media botella de licor promedio con pasantes; y entre $600.000 y $800.000 por botella según la marca. Sumado al cover, eso significa que la noche real para una pareja rara vez se parece a la cifra de la ficha de Google. No es letra pequeña ni trampa: es cómo funciona un bar con mesa y botella, y conviene entrarlo sabiéndolo.

Sobre el mismo tema hay dos cosas que las reseñas repiten y que el propio establecimiento ya respondió en público: que los tragos son caros —lo son, y las cifras de arriba lo explican— y que existe un consumo mínimo sugerido; el club aclaró que el servicio del 10% es voluntario. Y otro comentario recurrente: no venden comida. El propio club explicó por qué —por su actividad, el servicio de alimentos a la mesa le resulta incómodo— e invita a pedir domicilio y consumirlo en un espacio adecuado.

Tercero: el precio es el filtro. No es un accidente ni un abuso. Es el mecanismo de selección del lugar, y funciona: la mención más repetida en las reseñas favorables, después de la limpieza, es el nivel de las parejas que asisten. Si la pregunta de fondo es por qué unas noches cuestan un orden de magnitud más que otras, la respondemos entera en cuánto cuesta una fiesta swinger.

Qué dicen quienes lo visitan

Insolitam tiene años de reseñas públicas acumuladas, suficientes para leer patrones en vez de opiniones sueltas. Y los patrones son consistentes.

Lo que se repite a favor. La limpieza y el estado de las instalaciones son, con diferencia, lo más mencionado: aparece en la mayoría de los comentarios positivos, a veces como lo primero que se dice. Después viene el ambiente respetuoso —la palabra «respeto» se repite tanto que funciona como descripción del lugar y no como elogio genérico—, la atención del personal, la rumba y el DJ, y un detalle práctico que varios celebran: valet parking y varios medios de pago. Un número no menor de reseñas menciona por su cuenta el perfil de la gente que asiste, que es exactamente lo que el precio busca producir.

Lo que señalan algunos. Tres cosas, en este orden: el costo de las bebidas, la ausencia de comida y —en un grupo de reseñas notablemente más antiguas, de dos a cuatro años atrás— temas de mantenimiento: jacuzzi sucio, agua caliente que falló, muebles gastados. Ese último bloque no aparece en los comentarios recientes, así que vale la pena leer las opiniones con la fecha a la vista.

Un tema de etiqueta que aparece más de una vez y que sirve a quien va por primera vez: hubo quejas por gente que sube vestida a las zonas donde el resto está en ropa interior o desnudo. No es una crítica al lugar sino a una parte de sus visitantes, pero describe bien la norma social de la casa. Lo tratamos a fondo en los 5 Códigos de Oro para tu primera vez.

Cómo leemos las reseñas. Reportamos lo que se repite, no opiniones aisladas. A un negocio de este tipo es imposible darle gusto a todo el mundo, y en las fichas públicas hay perfiles falsos en las dos direcciones — el propio establecimiento lo denunció públicamente en una de sus respuestas de Google, señalando la creación recurrente de perfiles sin otras calificaciones «que buscan dañar nuestra reputación». Por eso aquí no citamos una queja suelta como si describiera el lugar, ni un elogio suelto como si lo consagrara.

Algo que sí conviene destacar, porque no es común: el establecimiento responde sus reseñas, incluidas las críticas, y lo hace con explicaciones concretas en vez de fórmulas. Las respuestas sobre el servicio del 10% y sobre el manejo de alimentos son de las pocas fuentes públicas donde el club explica cómo opera.

Acceso, días y reglas

Insolitam se presenta como un espacio para parejas. Según el material verificado de su ficha, los jueves son el día en que admite singles; el resto de la operación es de parejas. Es la política que más cambia entre establecimientos y la que más viajes en vano provoca, así que la recomendación es siempre la misma: confírmenla por WhatsApp antes de desplazarse, sobre todo si van solos. Por qué casi todos los espacios manejan estas proporciones lo explicamos en unicornios y singles.

Lo demás del protocolo de puerta: reserva previa, verificación y código de vestimenta que cambia según el evento. Los fines de semana hay eventos temáticos, y varias reseñas advierten que las noches especiales conviene reservarlas con tiempo para tener buena ubicación — los sábados son, por consenso de los visitantes, la noche más concurrida.

Dirección, horarios y contacto de Insolitam

📍 Chicó Norte — Bogotá

Insolitam Spa - Bar Swinger Bogotá

📍 Calle 82 #19A-05, Chicó Norte 📱 315 586 3946 🌐 insolitamspa.com 📸 Instagram: @insolitamspasw 🕐 Jueves a sábado, desde las 8:00 p.m. 💲 Cover $160.000 – $200.000 por persona, variable según evento y temporada. El consumo va aparte
Espacio para parejas Jacuzzi climatizado Sauna Play room Valet parking Chicó Norte

El teléfono publicado es el que el propio establecimiento escribió en una de sus respuestas públicas de Google. Circulan otros números en listados de terceros; no los reproducimos.

Preguntas frecuentes sobre Insolitam

¿Dónde queda Insolitam?

En la Calle 82 #19A-05, barrio Chicó Norte, localidad de Chapinero, Bogotá. Es el eje del norte donde se concentran los establecimientos más caros de la ciudad.

¿Cuánto cuesta entrar?

Esa cifra —$160.000 a $200.000 por persona, no por pareja, que es la unidad de casi todos los demás clubes de la ciudad— es el cover, y varía según el evento y la época del año. El consumo va aparte: como orden de magnitud, unas $160.000 en cervezas o cócteles, cerca de $400.000 un consumo básico de mesa (media botella con pasantes) y entre $600.000 y $800.000 por botella según la marca. Sobre la cuenta, el establecimiento aclaró que el servicio del 10% es voluntario.

¿Acepta singles o es solo para parejas?

Se presenta como espacio para parejas, y el material de su ficha indica que los jueves admite singles. Conviene confirmarlo directamente antes de ir.

¿Hay que reservar?

Sí: el acceso funciona con reserva previa y verificación. Para los eventos de fin de semana, además, reservar con tiempo es lo que asegura buena ubicación.

¿Qué zonas tiene?

Discoteca, play room, jacuzzi climatizado, sauna, zona de fumadores y aire acondicionado. Hay shows en vivo en las noches de mayor movimiento.

¿En qué se diferencia de El Punto?

En la categoría entera. El Punto es un bar social construido para que la gente se conozca; Insolitam es un club spa cuyo producto son las instalaciones. Lo comparamos de frente en El Punto vs. Insólitam.

¿Hay código de vestimenta?

Sí, y cambia según el evento. Es otro motivo para confirmar antes de ir.

¿Comparando opciones? Mira el Top 5 de Bogotá, el directorio completo de la ciudad o, si es tu primera salida, los 5 Códigos de Oro.

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