El nombre completo con el que aparece en Google es Imperio SW – Swinger Club & Spa, y se le encuentra también como Imperio SW, Imperio Swinger Club o simplemente Imperio. Todos apuntan al mismo lugar de la Carrera 14.
Casi todos los clubes de Bogotá resuelven el problema de los solteros de la misma manera: les abren un día de la semana y el resto son de parejas. Imperio hace otra cosa. Reparte el edificio. Tres pisos de 180 metros cuadrados cada uno, y la separación no es de calendario sino de arquitectura: parejas abajo, solteros arriba, la misma noche.
Ese es el dato que define la ficha, porque es lo único que este establecimiento tiene y ningún otro de la ciudad puede copiar sin mudarse. Si todavía no tienes claro cómo funciona un espacio así, empieza por qué es un club swinger.
Los tres pisos, que son el producto
El propio establecimiento publica la distribución, y conviene leerla con atención porque cada planta es un club distinto:
| Piso | Zona | Qué hay | Quién entra |
|---|---|---|---|
| 1º | Sala de Fantasía | Ambientación greco-romana · Kinky Red Room · zonas húmedas | Solo parejas |
| 2º | Zona de Rumba | Tarima, barra, shows en vivo | Solo parejas |
| 3º | Rumba de Solteros | Barra, shows, talleres de interacción, hosts | Solo solteros |
La lógica es transparente: la pareja que sube por la escalera sabe exactamente en qué piso está y con quién. Y el tercer piso no es un cuarto de castigo — tiene barra, shows y hosts, que es una figura que casi ningún club colombiano contrata: gente cuyo trabajo es que la noche no se estanque.
Es, en la práctica, el planteamiento opuesto al de Insolitam, que filtra con el precio, y al de El Punto, que es un bar social de una sola planta. Aquí el filtro es espacial.
Cómo se ve por dentro
Las tres zonas principales, cada una en su piso. Sirven para entender de una mirada por qué las reseñas hablan tanto del tamaño del lugar.
Fotos del establecimiento, publicadas por el propio Imperio SW en sus canales.
El precio: $80.000 a $200.000 por persona
La unidad es lo primero que hay que mirar, porque cambia la cuenta al doble. El cover es por persona, así que una entrada para dos arranca alrededor de $160.000 y puede llegar a $400.000 en una fecha especial. Y la horquilla es ancha a propósito: el precio depende del evento o la fecha, no es una tarifa fija. Un jueves cualquiera y una noche temática no cuestan lo mismo.
El consumo va aparte, y este es el punto donde más se quejan sus visitantes. El establecimiento no vende licor por trago: se compra media botella o botella. Eso significa que la mesa tiene un piso de gasto alto aunque uno tomara poco, y explica por qué en varias reseñas la cuenta final sorprende. Si vas a comparar clubes, compara el cover y la política de licor: son dos decisiones distintas y las dos pesan.
Contra Insolitam, que es la comparación que todo el mundo hace
| Imperio | Insolitam | |
|---|---|---|
| Cover | $80.000 – $200.000 / persona | $160.000 – $200.000 / persona |
| Entrada más barata | $80.000 | $160.000 — el doble |
| Techo | $200.000 | $200.000 — iguales |
La lectura honesta: Insolitam es más caro por dónde arranca, no por dónde termina. En una fecha especial los dos llegan al mismo techo. Decir «Insolitam es el club más caro de Bogotá» sin decir «de entrada» es impreciso, y este magazine lo dijo así durante semanas. La diferencia real entre los dos no está en el techo del cover sino en el piso: Insolitam no tiene noche barata, Imperio sí. Sobre por qué unas noches cuestan un orden de magnitud más que otras, está cuánto cuesta una fiesta swinger.
Qué dicen quienes lo visitan
Imperio tiene años de reseñas públicas y son notablemente más divididas que las de otros clubes de la ciudad. Vale la pena leer los patrones, no los casos.
Lo que se repite a favor. Las instalaciones: amplias, limpias, bien distribuidas — es lo primero que menciona la mayoría. Después, la variedad de ambientes en una misma noche, los shows en vivo con artistas invitados, y la atención del personal, con mención frecuente al equipo de la barra por dejar las expectativas claras desde la entrada.
Lo que señalan, y hay que decirlo. Cuatro cosas, en orden de gravedad:
- Solteros acosando a parejas en la Sala de Fantasía, sin control. Es la crítica más seria porque contradice justamente lo que el club promete: si el primer piso es exclusivo de parejas, no debería estar pasando. Aparece más de una vez.
- Ambiente que a veces no arranca. Varias reseñas describen parejas que se exhiben pero no interactúan, y echan de menos un anfitrión que dinamice los pisos de parejas — la figura que sí existe en el tercero.
- El licor: no hay venta por trago y los precios son altos.
- El aseo entre usos de las zonas de contacto, y el sauna apagado en reseñas de un par de años atrás.
Hay algo que sí distingue a este establecimiento y conviene destacarlo: responde absolutamente todas sus reseñas, incluidas las peores, y lo hace con explicaciones concretas en vez de fórmulas. En una de ellas discute punto por punto la versión de un cliente sobre una botella desaparecida; en otra explica su política de acceso con un detalle que no está en ninguna otra parte. Esas respuestas son hoy la mejor fuente pública sobre cómo opera.
Acceso, días y reglas
La política de acceso está bien documentada, porque el propio club la explicó en público:
- Viernes y sábado: primer y segundo piso exclusivos para parejas; el tercero abierto a solas y solos.
- Mujeres solas: sin costo en días habituales, con acceso únicamente al piso 3.
- Reserva requerida, según su ficha de Google.
El club afirma no rechazar a nadie por orientación o identidad, pero define su esencia como «el encuentro de parejas conformadas por hombre y mujer», que es la dinámica tradicional del ambiente. Conviene saberlo antes de ir: hay una reseña de una pareja del mismo sexo a la que le confirmaron por teléfono y le negaron la reserva después, y la respuesta del club a ese caso es justamente la explicación de arriba. Por qué casi todos los espacios manejan estas proporciones lo explicamos en unicornios y singles.
Y una precisión que el establecimiento hizo de frente, respondiéndole a un visitante extranjero que esperaba otra cosa: «Al ser un lugar en acuerdo con el estilo de vida NO se ofrecen servicios, ni contamos con personal para ese fin.» Es un club de parejas, no otra cosa — la distinción que explicamos en ¿es legal el swinger en Colombia?.
Dirección, horarios y contacto de Imperio SW
Imperio SW - Swinger Club & Spa
No publicamos calificación con estrellas porque el material verificado no incluye el número de reseñas de su ficha de Google. Sin ese conteo, un promedio suelto no dice nada.
Preguntas frecuentes sobre Imperio SW
¿Dónde queda Imperio SW?
En la Cra. 14 #83-18, en el eje de la Zona Rosa, localidad de Chapinero, Bogotá.
¿Cuánto cuesta entrar?
$80.000 a $200.000 por persona —no por pareja—, según el evento o la fecha. No incluye el consumo, y el licor se vende por media botella o botella, no por trago.
¿Acepta solteros?
Sí, pero solo en el tercer piso. Viernes y sábado, el primero y el segundo son exclusivos para parejas. Las mujeres solas entran sin costo en días habituales, también con acceso únicamente al piso 3.
¿Qué días abre?
Jueves, viernes y sábado, de 8:00 p. m. a 3:00 a. m. Cierra de domingo a miércoles.
¿Qué zonas tiene?
Tres pisos de 180 m². Primero: Sala de Fantasía (greco-romana, Kinky Red Room, zonas húmedas). Segundo: Zona de Rumba (tarima, barra, shows). Tercero: Rumba de Solteros (barra, shows, talleres, hosts).
¿Hay que reservar?
Sí. Su ficha de Google indica reserva requerida.
¿Ofrece servicios sexuales?
No. El propio establecimiento lo respondió en público: no ofrece servicios ni tiene personal para ese fin. Las interacciones son consensuadas entre los asistentes.
¿Comparando opciones? Mira el Top 5 de Bogotá, el directorio completo de la ciudad o, si es tu primera salida, los 5 Códigos de Oro.
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